Monitoreando mis fugas energéticas🔋

adentro es un newsletter semanal gratuito donde comparto reflexiones, curiosidades, sensaciones y emociones que han estado rondando en mi mente –con la esperanza de evocar una chispa reflexiva en ti, también.
Si leíste algo que te movió, te invito a compartirlo a través de tus redes sociales. Gracias por estar aquí, significa mucho para mí♥️

¿Cómo va tu enero hasta la fecha? ¿Cómo te has sentido? ¿Has estado incorporando algún hábito nuevo a tu día a día? ¿Te has estado estableciendo intenciones u objetivos para este 2025? ¿Cómo vas con eso? ¿Cómo has notado que te sientes en ese proceso? Te comparto las preguntas que me han permitido empezar a construir mi 2025 con los ingredientes con los que estoy resonando en este momento –las preguntas que compartí en mi workshop, Reflexiona y Reconecta, han sido clave para empezar a diseñar mi año con intención.
Si estás sintiendo el impulso de ser intencional con tus proyectos y sueños de este 2025, usando toda la data cálida y crucial de tus experiencias del 2024, pero no sabes por dónde empezar o hacia dónde orientarlo –recuerda que mi workshop descargable estará disponible solo hasta el 31 de enero. Nunca es tarde para empezar a diseñar + construir un nuevo año desde la intencionalidad y congruencia. Lee más sobre el workshop haciendo clic abajo:
En el news de hoy, escribo sobre las fugas energéticas que intento monitorear para cuidar mi energía y capacidad de estar presente:
- 🔋Estoy reflexionando en DesAprendiendo sobre... cómo he identificado la fuente de esas fugas energéticas –tanto externas como internas.
- 📣Estoy anunciando en Novedades... los diferentes ofrecimientos e invitaciones que estoy extendiendo en este momento, y las personas con quienes creo que esto podría resonar.
- 📰Estoy compartiendo en Recomendaciones –el episodio de podcast que hace un match perfecto con la edición de hoy, y el quiz que me ha dejado pensando dos veces al momento de hacer mi super.
Como siempre, te comparto el acompañamiento musical para esta edición. Y, también te recuerdo que aquí puedes encontrar el playlist oficial de adentro.

Esta semana he estado notado el proceso de descongelamiento del invierno interno: poco a poco voy recuperando energía para retomar rituales que me hacen mucho bien (amando iniciar mis días con The Happy Challenge de Steps Revolution, por ejemplo), mientras que intento no descuidar mi descanso y recarga. Escribir la edición pasada me ayudó mucho a dimensionar el ciclo de transición en el que me encuentro, lo que me ha permitido ser mucho más gentil conmigo misma mientras mi mundo interno (y externo) se sigue "descongelando".

A medida de que voy agregando ingredientes a mi día que me permiten sentirme más presente, alineada, disciplinada y nutrida (algunos de los keywords que compartí en mi más reciente post en Instagram), empiezo a notar con cada vez más claridad y precisión lo que cada uno de esos ingredientes aporta a mi vida. Son brotes de energía que me permiten reconectar conmigo y con las demás personas en mi vida desde un lugar más amoroso y compasivo.
Pensar sobre estos ingredientes –los elementos en mi día que me acercan a mí y me ayudan a sentirme más presente– también me hizo pensar sobre los elementos que podrían alejarme de mi misma. Esas fugas energéticas que quizás entorpecen el camino intencional que estoy construyendo porque llevan a mi mente y a mi cuerpo a sentirse de una manera displacentera para mí. Esas fugas energéticas que quizás me dejan en modo urgencia, o que me dejan sintiéndome dispersa y abrumada (como me describí en la edición anterior), o que dejan a mi cuerpo sintiéndose tenso y ansioso.
Yo le llamo fugas energéticas a esos hábitos, pensamientos y experiencias que pueden ser contraproducentes para la creación de un ambiente de gentileza, dulzura y ternura en mi mundo interno y externo. Y he notado que suelen venir de dos lugares: el afuera y el adentro.

Fugas energéticas externas
Las fugas energéticas externas que he detectado son aquellos estímulos que me desconectan de la experiencia presente y lo que el aquí y ahora pide de mí. Noto lo congruente que se siente para mí estar presente: sin importar si estoy inmiscuida en una sesión creativa ideando un proyecto, si estoy escribiendo este newsletter, si estoy pasando tiempo de calidad con amigas/os y/o familia, o si estoy escuchando un podcast en mi caminata matutina diaria. Disfruto darle mi atención plena a lo que estoy haciendo, y cada vez detecto con mayor precisión cuando me engancho en algún hábito que me "saca" del aquí y ahora.
Uso automático de redes sociales
He escrito anteriormente sobre esto, y no usar mi celular a primera hora del día es un hábito al que le hecho mucho énfasis en el último año: mi cuerpo se siente diferente cuando no le doy una bomba dopaminérgica a primera hora del día. Noto como mi atención no está tan dispersa, noto como mi cuerpo se siente menos agitado, y noto que tengo menos "antojos" de buscar mi celular a lo largo del día.
Noto que cuando cedo a la tentación de abrir Instagram antes de ir por mi caminata, antes de desayunar, antes de tomarme mi café, mi presencia no es igual. El celular puede ser una herramienta maravillosa para compartir mis ideas y pensamientos, así como una gran fuente de fuga energética para mí. Monitorearlo y pillarlo me ayuda a tenerlo más presente y ponerlo en práctica mas a menudo.
Adicional a eso, ser intencional con la manera como uso las redes sociales –cuándo consumo y cuándo produzco, qué tipo de contenido sigo– me permite curar una dieta mediática que se sienta más a tono con el tipo de día que quiero tener.

Alimentación inflamatoria o alta en azúcar
Solo voy por la segunda fuga energética externa y ya identifico un patrón: comportamientos o hábitos que tienden a desregular a mi cuerpo. La diferencia es abismal para mí cuando como en casa y cuando como comida de afuera. El nivel de detalle y atención que le presto a los ingredientes con los cocino, las medidas que uso, los métodos de cocción, las porciones que me preparo –por ejemplo– me ayuda a conectarme de una manera más intencional con mi alimentación.
Noto lo desregulada que me siento, por ejemplo, cuando tomo café en un estómago vacío. O, cuando como comida de afuera muy tarde en la noche. O, cuando como cosas muy saturadas en azúcar. La alimentación inflamatoria es una fuga energética para mí porque me desconecta de mi cuerpo. Me nubla mi mente y mi cerebro, lo que me puede entorpecer mi capacidad de tener perspectiva y regresar a mi cuerpo a un estado de calma. Procurar comer alimentos ricos en fibra y proteína, por ejemplo, me permiten tener más energía a lo largo del día lo que –a su vez– me permite conectarme de una manera más directa con mi creatividad y disciplina al trabajar.

Una agenda saturada
Me conozco, y sé que las semanas deben sentirse espaciosas para mí. Intento, dentro de lo posible, tener en cuenta mi ciclo menstrual cuando diseño el tipo de semana que voy a tener. Sé que en mi fase folicular y ovulatoria, por ejemplo, tengo más energía social, por lo que hacer espacio para ver a amigas y amigos me hace mucho bien. Así como por el contrario, en mi fase lútea y menstrual, necesito resguardarme un poquito más –ser intencional del tiempo que me dedico a mí.
Asegurarme de tener espacios en mi agenda que vayan a tono con la fase en la que me encuentro –e incluso con la temporada en la que estoy– me resulta imprescindible para facilitar la sostenibilidad en mi energía y en mi cotidianeidad. Una agenda saturada, en la que a veces caigo por mi tendencia a ser muy ambiciosa con mi tiempo, me deja sintiéndome agotada energéticamente. Por el contrario, una agenda espaciosa, con los ingredientes que embonan con mis necesidades en un determinado momento, me permite recargar y moverme a un ritmo que se siente más congruente para mí.

Fugas energéticas internas
A diferencia de las fugas energéticas externas, las internas tienen que ver con los pensamientos, actitudes y sensaciones en los que a veces me engancho que drenan mi energía. Bajo el mismo principio que las que acabo de mencionar, las fugas energéticas internas me roban presencia del aquí y el ahora, y a veces dejan a mi cuerpo sintiéndose en un estado de emergencia que simplemente no es real.
Perfeccionismo
Yo tengo cuatro hábitos que intento cumplir diariamente: hacer ejercicio, hacer journaling, meditar y escribir una entrada de gratitud sobre mi día. Los días donde cumplo los cuatro se sienten increíbles; termino mi día con una sensación cálida de orgullo y de motivación. La palabra "intento" está intencionalmente en cursiva porque también tengo que aceptar que no todos los días puedo lograrlo. Que hay días donde me toca priorizar 1 o 2 de los más importantes para mí, o incluso días en el fin de semana donde no cumplo ninguno.
El perfeccionismo es un viejo conocido en mi mundo interno; me conozco sus andanzas y tengo experiencia pillándolo a tiempo antes de que se vuelva una voz tan inmensa en mi mundo interno. A mayores expectativas para conmigo misma, mayor es el riesgo que salga. Pillar y monitorear el perfeccionismo –por ejemplo, recordándome a mi misma que todos los días hay una nueva oportunidad para reiniciar y que lo normal es que haya ciclicidad en todo, incluyendo los hábitos– me ayuda a cultivar un espacio de gracia y auto-compasión en mi mundo interno. Lo que a su vez, me regala perspectiva para reconocer el vasto mundo de posibilidades que hay en el momento presente.

Visitas prolongadas al futuro
Dice Pema Chödron: "no podemos planear nuestra vida y estar presentes a la vez." Soy tan insistente con el presente porque sé lo mágico que se siente regresar al aquí al ahora, y porque sé lo desafiante que se puede sentir resistir la tentación de estar en el futuro. Es un balance delicado: estar en el aquí y el ahora mientras que también construimos el futuro desde un lugar armonioso, amoroso y sano. Sin embargo, cuando esa construcción del futuro viene desde un lugar de angustia, ansiedad, preocupación, miedo o control, resulta increíblemente fácil prolongar nuestra visita al futuro –al punto que quizás se vuelve contraproducente.
Cuando prolongo mi visita al futuro, noto cómo mi cuerpo empieza a sentirse en estado de emergencia porque quizás estoy apresurándome a realidades o decisiones que aún no han pasado (y que quizás ni tengan que ocurrir). Y cuando noto cómo mi cuerpo empieza a entrar en modo supervivencia, puedo trazar mis pensamientos como el origen de esa narrativa. A veces, ocurre de manera tan rápida que se siente como "automática", pero no lo es. Porque cuando pillo el pensamiento, me conecto con la posibilidad de regresarme al presente. Cuando pillo la historia que mi mente está completando, puedo re-editarla. Cuando pillo a mi mente inquieta, puedo traducirle a mi cuerpo que está seguro y a salvo. Y cuando mi cuerpo entiende que en el presente no hay amenaza, no se desgasta intentando protegerse o salvaguardarse de un peligro que no existe.

Emociones atascadas
No sé si son todos los años trabajando en las emociones, pero hoy en día me resulta casi imposible ignorar una emoción. Cuando me siento de una manera, necesito ponerle nombre y expresarla –ya sea con alguien o conmigo misma en una página en blanco. Cada vez tengo menos paciencia para las emociones atascadas; de esas que no pueden salir porque están en un embotellamiento interno.
Cuando mis emociones están atascadas, mi cuerpo y mi mente también se atasca. Pierdo energía cada vez que niego mis emociones. Pierdo energía cada vez que quiero pretender que no me siento de una manera. Gano energía cuando las acepto, tal y como están apareciendo. E incluso, llevándolo un poco más allá, cuando acepto la emoción que esa emoción me trae (algo a lo que yo le llamo "meta-emociones", la emoción sobre la emoción): cuando acepto que quizás se siente incómodo sentirme enojada, o que quizás se siente doloroso sentirme triste. Cuando acepto mis emociones, me acepto a mi misma, y todo empieza a fluir de una manera más clara y directa.

Comparto todo esto sobre las fugas energéticas porque creo que todas y todos tenemos una serie de prácticas y rituales diarios que nos pueden regresar a nosotras/os mismas; todas y todos tenemos una serie de rituales que nos pueden regresar al aquí y ahora. Y creo que, sin darnos cuenta, perdemos energía para priorizar en estos rituales cuando nos distraemos –y esas distracciones pueden venir del afuera o del adentro.
Las comparto con la intención de evocar en ti una curiosidad y mirada interna para explorar: ¿cómo se ven estas fugas energéticas para ti? Reconozco que el contenido de la edición de hoy puede bordear un discurso no tan sano (y algo incongruente para mí) sobre la "optimización del Self" –un término que escuché en el vlog más reciente de Nina Montagne y que se refiere a "mejorar" las diferentes facetas del Self. Mi intención con pillar mis fugas energéticas va por el deseo de activamente regular a mi cuerpo y devolverle un estado de calma para poder estar más presente. No me suscribo al discurso de "mejorar" porque parte de la premisa de que hay algo incorrecto o inadecuado en uno que hay que cambiar; una filosofía en la que no creo y que no practico.
Al final de esta edición, te comparto unas preguntas de journaling que espero que te ayuden a llevar esta reflexión de hoy a tu propia vida, a tu propio mundo interno, y a tu propio cuerpo. Espero que esta reflexión haya sido nutritiva, y sirva como un catalizador para pensarte. Como siempre, gracias por estar aquí.

haz clic aquí si quisieras otra edición para complementar tu lectura✨
Mi gentil recorderis para el día de hoy:


Un proyecto para cada necesidad
En la edición de la semana pasada te conté un poquito más a profundidad sobre cada uno de mis proyectos actuales, así que hoy te cuento brevemente cuál proyecto podría ser para ti:
🧭Si estás buscando diseñar tu 2025 con intención...
...mi workshop descargable (con video de 2 horas y workbook de acompañamiento) "Reflexiona y Reconecta" es para ti.

📓Si estás buscando profundizar tu práctica de journaling...
...mi espacio de acompañar es para ti –un club de journaling donde mensualmente nos reunimos en comunidad para ejercitar nuestro músculo de introspección a través de la escritura reflexiva guiada.
P.D: si el apartado de emociones atascadas resonó contigo, la práctica de journaling es una de mis favoritas para "descongestionar" a las emociones.

🛋️Si eres un/a terapeuta buscando un espacio reflexivo...
...mi próximo proyecto puede ser el espacio ideal para ti: un grupo reflexivo para humanizar tu práctica como terapeuta. Aún me encuentro afinando los detalles necesarios para anunciarlo muy pronto, pero de momento puedes inscribirte en el pre-registro para que seas de las y los primeros en enterarte.


Te comparto las recomendaciones de contenido que he estado disfrutado recientemente.
Podcast
Mente y cuerpo: el diálogo invisible (El Podcast de Marián Rojas Estapé)
Es muy difícil que la Dra. Marián Rojas Estapé haga un podcast que no me guste. Aparece con frecuencia en este apartado porque admiro tanto su manera tan clara, honesta y esperanzadora de comunicar principios básicos de salud mental. En este episodio, ella explica con claridad sobre cómo pillar a nuestra mente ayuda a regular a nuestro cuerpo: el arte de editar los diálogos internos que tenemos para producir un espacio de alivio, perspectiva y compasión en nuestro mundo interno. Me parece que esta edición hace una alusión inversa del mismo principio: el diálogo invisible entre nuestra mente y nuestro cuerpo.
Está fantástico, lleno de consejos prácticos para incorporar. Puedes escucharlo haciendo clic abajo.

Quiz
¿Puedes identificar los alimentos ultraprocesados?
He estado amando el contenido informativo y educativo de los alimentos ultraprocesados que ha estado haciendo el vertical de Well en el New York Times. Estoy intentando entrenarme cada vez más para elegir la opción menos procesada en el súper y "re-entrenar" a mi paladar para que pueda discernir con mayor facilidad entre aquellos alimentos más sanos. Muy conectado con el episodio de podcast que recomendé arriba: aquello a lo que exponemos a nuestro cuerpo (alimentos, por ejemplo) también tiene un impacto en nuestra mente y nuestras emociones.
Este quiz para determinar tu capacidad de discernimiento está genial, puedes completarlo haciendo clic abajo.

¿Qué has estado leyendo, escuchando o viendo recientemente que te ha encantado?
¡Desliza hacia abajo, haz clic en los comentarios y cuéntame qué me recomiendas!
♥️Amorcito que recibe Adentro♥️
Mil gracias por este recordatorio valioso de ir con pasos lentos, estar presente y recargar. En la emoción de un nuevo año, se puede traslapar la intención de hacer todas las cosas de forma más inmediata, sin recordar tan fácilmente que de a pasitos cortos es más disfrutado el proceso. Gracias por la forma tan divina de plasmarlo.
-SA, en respuesta a mi edición más reciente, "Entrando con pasos lentos"
Para escribir en tu journal
- Cuando tu energía está recargada, ¿cómo se ve esa versión tuya? (Qué hace, qué dice, cómo se relaciona, qué crea)
- ¿Qué elementos/ingredientes te ayudan a recargar tu energía?
- ¿Qué elementos identificas como fugas energéticas externas?
- ¿Qué elementos identificas como fugas energéticas internas?

Este newsletter no es una fuga energética, al contrario: es una reserva de energía; reenvíaselo a alguien que esté construyendo un presente hermoso.
Si estás visitando, recuerda suscribirte aquí.
Un abrazo,
Mariana♥️

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