Los botones de la inseguridad🔘

📓Una breve invitación si has tenido ganas de cultivar una práctica de journaling, pero no sabes por dónde empezar...
Mañana sábado 29 de marzo tenemos la sesión mensual en vivo de acompañar, el club de journaling que diseño y facilito. El tema de esta sesión es "Afinando mis rituales diarios", donde buscaremos reclamar esos bolsillos de vida del que muchas veces somos secuestradas y secuestrados por el corre-corre, el piloto automático y el incesante ruido de productividad.
A través de mini-clases y journaling guiado –con preguntas especialmente creadas por mí– es mi intención acercarte al journaling con mi acompañamiento y guía. Si estás interesada, haz clic abajo para actualizar tu membresía de $10 mensuales, para que nos puedas acompañar. Y, si aún no estás segura/o, más abajo en la sección de Novedades te comparto tres señales por las que creo que este espacio podría ser ideal para ti. ¡Te espero!

Estamos a punto de finalizar el mes de marzo y el primer trimestre del año: ¿cómo ha sido? ¿Qué hemos descubierto? ¿Qué hemos notado? ¿Qué estamos aprendiendo? ¿Qué está ganando más claridad? ¿Qué inicios estamos listas y listos para explorar? El otro día vi un TikTok argumentando que haría más sentido que el año iniciara en abril –que coincide con el inicio de la primavera. Me gusta esa teoría; me gusta pensar que ahora está verdaderamente iniciando el año.
Quizás resueno mucho con esto porque me fascina imaginarme una vida en borrador, y me siento tan llena de posibilidades cuando me acerco al fin de marzo con esa perspectiva. Te dejo por acá algunas preguntitas para reflexionar o llevar a una página en blanco: ¿Qué pasa si nos damos permiso de que lo ocurrió entre enero y marzo fue un ensayo y error? ¿Qué pasa si nos damos permiso de que esos meses fueron un periodo de prueba para escucharnos y descubrirnos? ¿Cómo se sentiría extendernos esa libertad? ¿Qué hallazgos incorporaríamos para el verdadero inicio de año?
Ahora sí, empecemos...
En el news de hoy, escribo sobre los lugares de exploración interna a los que nos puede llevar cuando presionan nuestros "botones de inseguridad":
- 🔘Estoy reflexionando en DesAprendiendo sobre... las heridas tempranas a las que somos invitadas e invitados a atender cuando notamos estos botones de inseguridad.
- 📣Estoy anunciando en Novedades... las 3 señales que la sesión de journaling en vivo de este sábado es para ti.
- 📰Estoy compartiendo en Recomendaciones –el episodio de podcast que me invitó a pensar sobre el arte de cortejarme a mi misma; y el ensayo que validó mi relación complicada con Instagram.
Como siempre, te comparto el acompañamiento musical para esta edición. Y, también te recuerdo que aquí puedes encontrar el playlist oficial de adentro.

Hace unos días, estuve conversando con alguien sobre una reciente experiencia que le había hecho sentirse insegura. Imagino que sabes a lo que me refiero: eventos, conversaciones, situaciones, relaciones y/o experiencias completamente externas que nos hacen sentir un gran malestar interno. Quizás nos despiertan una experiencia temprana de rechazo o abandono, o quizás nos despiertan un dolor o temor que –aunque hayan pasado los años– vuelve a aflorar cuando vivimos una experiencia actual ligeramente parecida a la que nos originó esa herida.
Me noté respondiéndole algo como, "es como si te hubiesen presionado un botón de inseguridad que te costó desactivar". Apenas la metáfora salió de mi boca, supe que quería desempacarla un poquito más por acá. ¿Qué pasa si tenemos –metafóricamente hablando, por supuesto– botones internos de inseguridad que se activan? ¿Qué pasa si nos tomamos el tiempo de identificarlos y nombrarlos? ¿Qué pasa si nos damos el permiso de notar que están siendo presionados y nos resistimos a poner la mirada solamente en el afuera? ¿Qué pasa si los usamos como una manera de entendernos mejor? ¿Qué pasa si esos botones de inseguridad son una ruta de acceso para sanarnos cada vez más? No lo sé, pero me gustaría pensarlo contigo.

Como bien sabes si tienes rato por acá, estoy convencida que todas y todos tenemos una versión chiquita que sigue muy viva en nuestro mundo interno. Estoy convencida que esa versión temprana siente y expresa nuestras necesidades –quizás de una manera infantil y algo torpe, pero con una valentía digna de admirar. Y también estoy convencida que esa versión es la que nos avisa cuando esos botones de inseguridad se presionan, quizás con la esperanza de que nuestras versiones adultas se encarguen de identificar qué inseguridad está despertando y explorar por qué genera tanto impacto en nosotras y nosotros.
En nuestro programa de ser terapeuta, hablamos en una de las semanas sobre la aceptación incondicional –ese regalo que le podemos dar al otro que implícitamente dice: te veo y te acepto tal y como eres. Es un ofrecimiento increíblemente poderoso porque desafía esas condiciones de valor con las que todas y todos crecemos que nos hacen creer que solo podremos recibir afecto, pertenencia y validación si y solo si cumplimos una lista de criterios:
Cumplir con los ideales de belleza de la sociedad
Complacer a las demás personas
Sentir (o no sentir) de una manera específica
Tener X cantidad de dinero o bienes materiales
Éxito académico o profesional
No mostrar cierto tipo de emociones
No fracasar
Entre otros

Cada experiencia humana da espacio a una o más de este tipo de condiciones y, si no nos hacemos conscientes de ellas, es fácil dejar que ellas guíen nuestras vidas –incluso llevándonos a vivir vidas que no necesariamente son las que despiertan a nuestra alma. Y los botones de inseguridad de los que estoy escribiendo en la edición de hoy, están íntimamente relacionados con estas condiciones de valor. Específicamente: cuando una de estas condiciones de valor queda expuesta, no es poco común que se active uno de esos botones de inseguridad –disparando la central de alarma de nuestro mundo interno y nuestro sistema nervioso central de que hay algo inherentemente defectuoso dentro de nosotras y nosotros que "debemos" reparar.
Tengo un presentimiento que, al leerme, inevitablemente estás pensando en tus propios botones de inseguridad, porque es lo que me está pasando a mi también. Todas y todos sabemos cuáles son los comentarios, miradas y situaciones externas que despiertan inseguridad en nosotras y nosotros. Y estoy casi segura que, si te invito a quedarte un poquito más con ese botón de inseguridad, puedes trazar dónde se originó esa historia de rechazo, de dolor, de abandono, o de fracaso.

Puede resultar tentador querer fijarnos en la persona o situación que "presiona" esos botones de inseguridad; querer corregirlos y querer moldearlos para que no nos activen inseguridades. Y, en las relaciones íntimas y cercanas que tenemos, por supuesto que es importante comunicar (y conocer) con claridad cuáles son esos botones de inseguridad para tener el mayor cuidado posible alrededor de ellos. Pero el verdadero trabajo de esos botones de inseguridad lo hace la dueña o el dueño de ese mundo interno.
Los botones de inseguridad que se presionan por eventos externos pueden ser una guía que nos muestras las áreas que podemos volver a mirar, para ampliar y profundizar nuestro entendimiento de nosotras mismas y nosotros mismos. Pero, también para recuperar la agencia de cuidarnos y reparar esas heridas que son parte de nuestra historia; de nosotras y nosotros.

Ese sistema de alarma se activa porque tu mundo interno –tu niña interna o niño interno, específicamente– está intentando protegerte. Porque ella sabe cómo se sintió esa herida original, y no quiere que tú la sientas. Pero lo que él no sabe, es que tú eres un adulto ahora –con herramientas, recursos y capacidades completamente diferentes. Lo que ella no sabe es que ya puede descansar en la certeza de que tú te puedes encargar, que ella no necesita estar pendiente.
Lo que me gustaría ofrecerte hoy es una mirada diferente, quizás más compasiva y tierna a cuando se presionan esos botones de inseguridad. Una oportunidad para agradecerle a tu versión temprana que te está avisando que se activó una inseguridad. Una oportunidad para redirigir la mirada –enfocarnos menos en quién o qué presionó el botón, y acercarnos más a qué botón se presionó y por qué. Una oportunidad para explorar esa inseguridad desde la curiosidad: ¿Qué parte de mi historia me está invitando a sanar? ¿Qué condición de valor me está mostrando? ¿Qué narrativa interna me está permitiendo re-escribir? Quizás estos botones de inseguridad nos puedan llevar a sentir mayor seguridad interna.
Como siempre, gracias por regalarme con tanta generosidad tu atención y tiempo –lo valoro mucho.

para complementar la edición de hoy✨
Mi gentil recorderis para el día de hoy:


📓Mañana tenemos sesión en vivo de journaling...

...y aquí te van tres señales para saber si esta sesión es para ti:
1️⃣ Te sientes en piloto automático, y con frecuencia terminas tus días sintiéndote frustrada/o o cansada/o por no saber en qué ocupaste tu tiempo.
2️⃣ Tus rutinas diarias están más centradas en cumplir con obligaciones que en nutrirte a ti misma/o y te encuentras persiguiendo el fin de semana porque no pudiste regalarte un tiempo para ti en el día.
3️⃣ Te gustaría crear rituales pequeños pero significativos que te ayuden a conectar contigo, traer más intención a tu cotidianeidad, y contrarrestar la sensación de estar siempre corriendo.
Si algo de esto te resuena, la sesión de mañana podría ser una excelente oportunidad para detenerte, reflexionar y empezar a contestar la pregunta –¿cómo puedo darle un respiro de intencionalidad a mis días?
📆 Fecha: sábado 29 de marzo a las 11:00 a.m
⏳ Duración: dos horas
📍 Dónde: Online –via Zoom, exclusivo para miembros del club de journaling
Para participar, actualiza tu suscripción a una membresía pagada haciendo clic abajo ($10 al mes o $100 anuales), y recibirás un correo mío dándote acceso inmediato a nuestra videoteca con 35+ sesiones de journaling guiadas. ¡Te espero!

Te comparto las recomendaciones de contenido que he estado disfrutado recientemente.
Podcast
How I Decentered Men and Learned to Center Myself (Modern Love)
Estoy amando el personaje de Natasha Rothwell en White Lotus (y temiendo por ella, ¡también), por lo que corrí a darle play a uno de los episodios más recientes de Modern Love cuando vi que era ella quien lo protagonizaba. En el episodio, Natasha habla sobre su propia experiencia siendo protagonista de su propia vida –que se alineó a la perfección con el ensayo que eligió leer– pero también sobre los desafíos con los que a veces nos encontramos en ese camino de "cortejarnos" a nosotras mismas; un camino que dura toda la vida.
Me encantó escucharla y me hizo pensar mucho sobre el delicado balance entre priorizarnos a nosotras/os mismas/os y encontrar espacio para las demás personas; entre la independencia y la interdependencia. En definitiva, un epi que deja mucho para pensar. Para escucharlo haz clic aquí.
Newsletter
Can you really live a slow, mindful life whilst sharing it on social media? (Slower Space)
Como si la autora hubiese leído una de mis entradas más recientes, ella misma exploró su propia relación con plataformas de contenido más rápido –como Instagram y TikTok. He recomendado anteriormente el contenido que hace Jodie, en especial sus vlogs que son una invitación a una vida más lenta e intencional, por lo que me identifiqué por completo el cuestionamiento que plantea. Se siente reconfortante saber que hay otras personas con una misión similar a la mía, haciéndose las mismas preguntas que yo me encuentro haciendo ahora mismo. Y hasta llegando a conclusiones similares: una historia que permanece en desarrollo.
Lee el ensayo completo haciendo clic abajo.

¿Qué has estado leyendo, escuchando o viendo recientemente que te ha encantado?
¡Desliza hacia abajo, haz clic en los comentarios y cuéntame qué me recomiendas!
♥️Amorcito que recibe Adentro♥️
"Conecté mucho con tu ensayo, gracias por compartirlo! Un abrazo"
SC, en respuesta a una de mi más recientes entradas "Mi complicada relación con Instagram"
Para escribir en tu journal
- ¿Qué botones de inseguridad identifico con claridad en mi vida? (Qué tipo de comentarios, respuestas o situaciones externas noto que los despiertan)
- ¿Qué me dice eso sobre mis condiciones de valor o áreas de mi vida?
- ¿Cómo puedo devolverle un aire de aceptación incondicional a esa área?

Este newsletter es una ruta amorosa para regresar a ti; reenvíaselo a alguien que crees que necesite leerlo.
Un abrazo,
Mariana♥️

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