La efímera ventana de alineación🪟

🙋🏻♀️Antes de iniciar la reflexión de hoy:
Una breve notita para compartirte que las puertas para mi programa grupal reflexivo, ser terapeuta, cierran mañana sábado 15 de febrero. Si anhelas un espacio donde hacer sentido de tu camino como terapeuta, sostenerte en comunidad y descubrir cómo ejercer desde un lugar más humano, auténtico y sostenible, aún estás a tiempo de sumarte.
Si esto resuena contigo, ¡estaré encantada y honrada de acompañarte en este espacio tan único y especial!

Hoy se celebra un día que sí, es cierto, tiene un componente algo comercial. Que celebra el amor romántico con consumismo, pero también –quizás– puede servir como una oportunidad de sentir y expresar la gratitud por el amor que tenemos en nuestra vida: las personas, las relaciones, las comunidades y los espacios donde nos sentimos nutridas/os y sostenidas/os. Espero que, dentro del ruido que hay en el día de hoy, puedas encontrar destellos de gratitud para celebrar el amor que hay en tu vida –que te han dado, que recibes, que te extiendes a ti misma/o y que ofreces a las/os demás.
En el news de hoy, escribo sobre el efímero, pero poderoso momento de alineación que tuve recientemente:
- 🪟Estoy reflexionando en DesAprendiendo sobre... lo maravilloso que se siente estar lo suficientemente despierta en esta vida para notar esos destellos de alineación, sin importar su brevedad.
- 📣Estoy anunciando en Novedades... una última invitación para mi programa grupal, ser terapeuta.
- 📰Estoy compartiendo en Recomendaciones –la película que fue una grata sorpresa.
Como siempre, te comparto el acompañamiento musical para esta edición. Y, también te recuerdo que aquí puedes encontrar el playlist oficial de adentro.

Hasta hace algunos años, la sabiduría de mi ciclo menstrual no era algo que estaba tan internalizado en mi vida. Recuerdo, claramente, una sesión donde mi terapeuta me dijo:
"el día que uses tu ciclicidad a tu favor, Mari, ese día lo entendrás todo."
Y, aunque en ese momento no entendía muy bien a qué se refería, a lo largo de los años –a lo largo de mis ciclos– lo he ido incorporando un poco más en mi sabiduría experiencia. Pero, no fue hasta hace recientemente poco donde creo que finalmente me cayó la teja –un poco tarde, pero me cayó.

La maravilla del ciclo menstrual es que, internamente, vivimos todas las temporadas. Ya sabes lo apasionada que soy por las temporadas, como quizás me habrás leído decir aquí o aquí, por lo que la idea de que en un mes nuestro cuerpo pasa por diferentes transiciones que se traducen a una energía, capacidad, enfoque y necesidades diferentes, por ejemplo, me parece fascinante. La equiparación que han hecho las expertas sobre el tema va un poco así:
❄️ fase de menstruación - conocida como el invierno interno
🌷 fase folicular - conocida como la primavera interna
☀️ fase de ovulación - conocida como el verano interno
🍁 fase lútea - conocida como el otoño interno
En cada fase, como en cada temporada y en cada ciclo, ocurren diferentes cambios biológicos y hormonales que nos impactan emocional y energéticamente. Hay fases donde tenemos más energía que en otros, por ejemplo. O, fases donde necesitamos más tiempo a solas que en otros. O, incluso fases donde nos beneficiamos de ciertos alimentos más que en otros. Me parece increíble la riqueza de conocimiento que existe en el ciclo menstrual, y lo poco que realmente nos enseñan sobre ello –más allá de la "data fría" de los días que tiene el ciclo y cuándo ocurre qué. Es un conocimiento que creo que nos beneficia a todas y todos, ya que todas y todos tenemos a alguien en nuestra vida que pasa por estos ciclos mensualmente.

Mientras más cerquita me mantengo a mi ciclo menstrual, más claridad tengo sobre mi capacidad y mis necesidades. Por ejemplo, cuando estoy entrando en la fase de menstruación, por ejemplo, intento ser más intencional con espaciar mis salidas sociales –precisamente, entendiendo que es la fase de mi ciclo donde más tiempo conmigo misma necesito. Prestar atención a mi ciclo menstrual me permite tomar decisiones que estén alineadas y –en el mismo hilo de mi newsletter de la semana pasada– cuidar a la Mariana del futuro. Es una práctica que he implementado desde hace un rato ya, y que cada vez voy afinando un poquito más para que, como me dijo terapeuta, no me "pille por sorpresa" una energía cíclica y cambiante que ocurre todos los meses.
Por supuesto que no siempre puedo controlar todas las variables para que mi afuera se alinee con mi adentro, pero aquello que sí está dentro de mi control, me protejo para cuidarlo. Pero, recientemente, tuve un descubrimiento más amplio, diferente y revelador sobre mi ciclicidad.

A inicios de este año, escribí sobre cómo me estaba "descongelando". Usé la imagen de la transición entre invierno y primavera, para ejemplificar cómo me estaba sintiendo –quizás, sin decirlo, estaba hablando sobre cómo me encontraba en una temporada de vida de primavera. De inmediato, me acordé de este atemporal escrito por Mari Andrew, donde describe a la primavera de la vida como un "la maravilla del descubrimiento." Según Mari, la primavera de la vida es para vivir el proceso y vivir las preguntas que emergen; una temporada de renovación creativa, lleno de potencial que espera la acción. Y así, exactitamente me sentía a inicios de año.
Y –como ocurre en la vida misma– ha llegado el verano. Mari describe el verano de la vida como: abundante, breve, grande, público, social y mágico; una temporada de curiosidad intensa y de auto-expresión. Y así, exactamente, me he sentido desde hace algunas semanas. Coincide con el lanzamiento de ser terapeuta, un proyecto que me pide estar más sociable y presente que quizás en otras temporadas; un proyecto que me pide estar más en el lente público que quizás en otras temporadas.
Lo curioso fue lo siguiente: por un breve y efímero momento, noté que estaba presenciando una fugaz ventana de alineación. Un momento que estoy segura que ha ocurrido anteriormente, pero que quizás esta es la primera vez que estoy tan despierta en mi vida para notarlo. Un momento donde se alinearon:
mi temporada actual de vida
con
mi temporada actual de ciclo menstrual
con
la temporada actual del afuera
Por una breve y efímera ventana de tiempo, mi cuerpo, mente y alma coincidieron en estar viviendo el verano. Por una breve y efímera ventana de tiempo, la energía que estaba requiriendo la temporada de mi vida estaba siendo sostenida por la energía del afuera –el verano panameño– y por la energía de mi ciclo. No sé si estoy pudiendo transmitir el asombro que evocó en mí este descubrimiento, pero me gustaría intentar lograrlo poniéndolo en palabras.

En Panamá solo tenemos dos temporadas: verano y lluvia. Las probabilidades de que mis tres temporadas coincidan –la interna, la externa y la de vida– son bastante bajas. Es por eso que me asombré tanto al notar esa sincronía tan maravillosa... y, quizás por eso, muy cerquita vino el deseo de aferrarme a ese estado. El verano es vibrante, energético, grande e intenso. El verano, tanto interno como externo, me conecta con un impulso a crear y a explorar que no está presente en otras temporadas. Y, cuando me noté gozando de ese boost de energía, estuve tentada a querer extenderlo lo más posible.
Notar que me estaba empezando a aferrar a ese estado fue el primer paso para poder ganar perspectiva. Y, ¿qué me regaló esa perspectiva? Gratitud. Gratitud de sentirme lo suficientemente despierta en mi vida que pude notar esa mágica alineación de sincronicidad en mi vida. Gratitud porque el verano llegó; y eso significa que la primavera interna abrió su camino. Gratitud porque la vida no deja de mostrarme los regalos que habitan en la ciclicidad. Gratitud porque todo es impermanente.

Sentí un llamado de compartir esto en la reflexión de hoy porque creo que la reflexión puede ser nutritiva sin importar quien me está leyendo. Sin importar si tu cuerpo atraviesa o no el ciclo menstrual. Yo usé mi experiencia como un ancla para manifestar mis descubrimientos, pero imagino que, como yo, también habrás tenido experiencias donde la temporada de tu vida coincide con la temporada externa. E incluso, más momentos aún, donde esas temporadas aún no se han encontrado.
Mi intención con la reflexión de hoy va por diferentes lugares. Por un lado, invitarte a reflexionar sobre la temporada de vida en la que te encuentras (al final de esta edición, te he dejado jugosas preguntas para hacer journaling sobre esto). Por otro lado, invitarte a despertar para poder notar esas efímeras ventanas de alineación. Y, por otro lado, como un recorderis, para ti y para mí, que afortunadamente nada es permanente: ni las emociones, ni los estados, ni las temporadas, ni los ciclos.
Estar en el presente significa abrazar la impermanencia y apreciar esas efímeras ventanas de alineación, recibirlas con gratitud. Estar en el presente también significa abrazar la impermanencia y sostenernos en los momentos de desalineación, recordando que ninguna emoción es final. Estar en el presente significa aceptar cualquiera de esas opciones, con la confianza y certeza que –como todo– se transformarán.
Gracias, como siempre, por leerme. Un abrazo fuerte.

para complementar esta lectura✨
Mi gentil recorderis para el día de hoy:


📣LAST CALL📣
🛋️ser terapeuta –¡T-24 horas para que se cierren las puertas!

Las puertas de ser terapeuta cierran mañana, y si has estado considerando unirte, quiero recordarte esto:
no tienes que tener todo resuelto,
ni sentirte completamente lista/o para dar el paso.
Este espacio no es para terapeutas que “ya saben”, sino para quienes quieren seguir explorando, reflexionando y creciendo en comunidad.
Si algo en ti resuena con la idea de un espacio donde hacer sentido de tu camino, sostenerte en los desafíos de la práctica y descubrir una manera de ejercer más alineada contigo, este es tu momento.
Será un honor acompañarte si decides entrar♥️

Te comparto las recomendaciones de contenido que he estado disfrutado recientemente.
Película
A Complete Unknown
La música de Bob Dylan siempre me ha parecido profunda y conmovedora. A lo largo de mi vida, sus canciones me han acompañado en momentos de turbulencia e incertidumbre –ese es el tema con la poesía, lo que considero que él escribe, te sientes profundamente vista y entendida con las palabras. He encontrado refugio momentáneo escuchando canciones como "Don't Think Twice, It's Alright" o "Blowin' in the Wind". Quizás es por eso que estaba un poco escéptica de esta película, un biopic protagonizado por Timothée Chalamet. Sin saber qué esperar, me aventuré al cine a verla y –¡que grata sorpresa!
La peli sigue de cerquita los inicios de Bob Dylan en la escena de folk de la década de los sesenta en Estados Unidos –junto a Joan Baez (a quien no he parado de escuchar desde que vi la peli), Johnny Cash, entre otros. Tanto Timothée Chalamet como a Monica Barbaro hacen un papel excepcional, a mi parecer merecidísimas nominaciones a los premios de la Academia. Y, debo admitir que el soundtrack de la película ha estado sonando en mi casa a lo largo de esta semana, también.

¿Qué has estado leyendo, escuchando o viendo recientemente que te ha encantado?
¡Desliza hacia abajo, haz clic en los comentarios y cuéntame qué me recomiendas!
♥️Amorcito que recibe Adentro♥️
Gracias, porque como siempre, tus reflexiones me ayudan a poner en perspectiva estas cositas.
-AS, en respuesta a una de mis ediciones más recientes, "El relevo intrapersonal"
Para escribir en tu journal
- Lee el ensayo de Mari y escribe con qué temporada de vida te identificas en este momento...
- ¿Qué necesita esta temporada de tu vida? ¿Cómo se ve tu capacidad ahora mismo?
- ¿Cómo puedes extenderle gratitud a esa temporada?

Este newsletter es una breve y efímera ventana de reflexión; compártesela a alguien que necesite ser recordada de su ciclicidad.
Si estás visitando, recuerda suscribirte aquí.
Un abrazo,
Mariana♥️

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